Aprendemos a conectar

ENFERMOCada martes visitamos una serie de personas a las que les regalamos de nuestro tiempo y ellas a nosotros también; por supuesto cada día es diferente, y lo bueno es que es muy enriquecedor porque siempre nos llevamos algo que aprender, muchas veces es complicado saber qué decir, otras no necesitamos mucho.

Me sorprende cuando la persona a la que le preguntamos cómo está y qué necesita, nos da la oportunidad de conocerla y saber cómo se siente verdaderamente. No siempre ocurre, cada persona es un mundo y aunque no sepamos de diagnósticos y tratamientos, creo que en este voluntariado aprendemos a saber “conectar” y emplear las palabras y los gestos que la otra persona necesita, ¡es imprescindible!

Clara González

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