Apuesta por la rehumanización

Oil on Linen

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Los avances tecnológicos nos han permitido acercarnos poco a poco a las enfermedades, que hoy día apuntan a la sociedad mundial, para poder estudiarlas más de cerca, saber de ellas y poder erradicarlas. Según los diccionarios, la definición de paciente reside en aquella persona que padece, es decir, que siente. A nivel vulgar decimos que un enfermo es aquella persona que tiene una enfermedad, pero parece ser que aquello que nos cura puede ser también lo que, en cierta manera puede llegar a “matarnos”.

Estoy seguro de que todos, o mejor dicho, la mayoría, tenemos cerca algún electrodoméstico o aparato electrónico; como también estoy seguro que la mayoría de nosotros tiene alguna cuenta vinculada a las denominadas “redes sociales”. No podemos obviar que el mundo en el que vivimos se encuentra globalizado hasta tal punto que lo que antes era un privilegio hoy día se llega a convertir en una necesidad. Esta globalización, por desgracia nos hace cada vez dejar de ser verdaderas personas para convertirnos en auténticos enfermos de esta nueva droga digital.

Si os dijera: “El hombre es bueno por naturaleza, y solo la sociedad es capaz de corromperlo” estoy seguro que muchos de los que leéis este comentario no sabéis muy bien a quién pertenece, aunque también espero que otros muchos sepan que se trata de un filósofo de la edad moderna quien dijo estas palabras. Si nos ponemos a analizar la frase y pensamos que somos meros organismos que comemos, nos reproducimos y nos relacionamos podemos extrapolar a la realidad estas palabras, ¿realmente con qué o quién lo hacemos?

A día de hoy, o al menos desde el comienzo de las ciudades, se han perseguido bienes comunes que favorezcan a todos los habitantes de un mismo lugar, que integre a todos ellos en un mismo lugar y que sepan como vivir y convivir en comunidad. Si ya la convivencia con los familiares, amigos y compañeros es complicado, no hablamos con personas que para nada tienen que ver contigo. Antes hemos hablado de que somos organismos que nos relacionamos, la pregunta es ¿con qué?. Estoy seguro que aquí, los psicólogos y sociólogos tienen más que hablar que yo, y estoy seguro que lo harán con más criterio, puesto que sabrán mas de las poblaciones y sus comportamientos, pero esta pandemia denominada “revolución tecnológica” hace que nuestra parte humana , nuestro ser mas natural poco a poco se degrade y reduzca un simple doble stick en azul.

Esta deshumanización no es un proceso voluntario, aunque tampoco podría hablar muy alto. Creo que como personas debemos tener capacidad suficiente, más o menos desarrollada, de poder comunicarnos con la gente que nos rodea. ¿Dónde quedan aquellas conversaciones en los autobuses, trenes y demás transportes? Ahora, solo queda el silencio y los formalismos que estamos hartos de oír cada día.

Respuestas a ¿cómo curar la enfermedad? puse encuentran de formas diversas, pero bajo mi punto de vista, sólo en necesario rehumanizarse. Este tratamiento a nivel personal y social reside en dejar salir los sentimientos y locuras que cada uno tiene desde que éramos unos enanos. Dejar a un lado la envidia, los celos y los contaminantes que las ciudades nos vierten a menudo, de esta manera manera se dará lugar a personas proactivas con una buena vacuna, el ser más natural.
Estoy seguro que muchos de vosotros pensaréis que ser un poco egoísta no es malo, pues si no miras por ti mismo nadie lo hará, y en cierta parte tengo que daros la razón. Pero también pudo decir que no es malo dejarse caer de vez en cuando por el jardín de la empatía, dejando de lado a esta sociedad creada por hombres para matar poco a poco a hombres.

Está claro que no soy especialista, no obstante puedo aseguraros que no hay mejor fármaco que nuestra parte natural; esa es la mejor medicina que podemos darle a nuestros enfermos, y a los pacientes que dependen de la tecnología para poder seguir formando parte de la sociedad.

Con esto quiero decir que, no se está más enfermo por estar en un hospital, sino que la convivencia con nuestros semejantes y el medio es lo que de verdad salva o empeora a nuestras personas cercanas, y es que no hay mas ciego que el que no quiere ver.

Daniel Saez

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