Dejas sellada tu huella

dificil-situacion-enfermos-cancer-espana_1_1562749Entonces atraviesas la puerta, y rompes la barrera entre lo desconocido y el inicio de algo, aunque no sepa exactamente el qué. Es extraño, porque sientes una especie de miedo dominado por la curiosidad de a quién vas a descubrir cada día, por la necesidad de aportar de ti a quien un día fue como tú, esa alegría por vivir, de contagiar sonrisas, de iluminar rostros apagados por la monotonía del gotero que les acompaña, aunque sea por un efímero momento, saber, que han reído gracias a ti.

Dar a entender que nadie esta sólo, ni si quiera en las peores situaciones; siempre hay alguien, incluso completos desconocidos, que están dispuestos a sentarse a su lado. Y es que no sólo reciben ellos, también ganas tú, escuchar historias, aprender del pasado y ver la realidad, te hace apreciar más el tiempo, te hace detenerte a pensar en el verdadero sentido de todo, en que pequeñas decisiones pueden llevarte a cualquier sitio o a ninguna parte.

Aunque no siempre es tan fácil, si hay algo que nunca cambia, y es, que al cerrar la puerta de nuevo nunca volverás a ser el mismo, ni ellos, pues dejas sellada tu huella.

Estefanía Ortola

Opina

*