El otro lado del hospital

Primer día.

Otro día como tantos otros me quedo en el hospital por la tarde, pero esta vez no es para una “miniguardia” de esas que hacemos de estudiantes. Una amiga me ha hablado de este voluntariado, y aunque no sé muy bien cómo, me he decidido a acompañarla.

Según llegamos a la capilla para conocer al capellán, el texto de la semana: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”. ¿Casualidad? Con la cantidad de recelos que traía en mi cabeza…

Sólo ha sido un día, pero ya me ha servido para caer en la cuenta de que existe “otro lado del hospital” que en mi día a día me cuesta ver. Detrás de cada paciente hay una persona necesita por encima de todo compañía y atención, y se nota que, no importa si es mucho o poco el tiempo que les dediques, lo agradecen profundamente.

¡Hasta la semana que viene!

Mónica Sanz del Pozo

Comentarios

  1. Juan Antonio Serrano dice:

    Que grande eres monica!!! Como molais en el clinico!!

  2. Cristina Sánchez dice:

    Hola! Soy Cristina, redactora de Alfa y Omega. Cómo podemos ponernos en contacto con vosotros?? Es urgente! Gracias!

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