Érase una vez…

1Es mi segundo viernes como voluntaria en el hospital, y aunque la primera experiencia fue muy positiva, cuando abro la puerta del paciente siempre me acompaña el temor a lo desconocido.

Hoy, la última paciente a la que queríamos alegrar con un poco de compañía y aliento ha sido muy inspiradora. Solo sabíamos que se llamaba Marina, que había vivido toda su vida en la calle y que había pedido libros al hospital.

No se lo que me esperaba encontrar, pero sin duda nada de lo que he encontrado. Una mujer con ojos vivos, sonrisa contagiosa y una mesa llena de libros. No os engaño cuando os digo que nunca había hablado con una persona tan culta. Nos hemos sentado a su lado a hablar, bueno a escuchar las mil historias que había leído en los libros. Siempre quiso ser periodista y montar una radio, eso nunca lo llegó a hacer pero ha leído mil y un libros y ha recitado poesía. He salido de la habitación con ganas de leer.

Como siempre lo mejor de este voluntariado es ver lo contentos y agradecidos que están cuando te vas. Hoy cuando estaba cerrando la puerta Marina nos ha mirado y nos ha dicho: ¡Ah! y muchas gracias por esto.

Marina Escandell

Comentarios

  1. María José Sáez López-Barrantes dice:

    En serio , leo vuestros testimonios y me dan ganas de salir corriendo al hospital , lo intente en Pta de Hierro , demasiada burocracia… Aún esperó respuesta

  2. Precioso !!!
    Gracias por compartir la experiencia.

Opina

*