La anciana se sintió acogida

La experiencia fue muy bonita y enriquecedora. Estuvimos con una anciana indigente muy culta que realmente necesitaba compañía, y ella nos lo agradeció profundamente. Nosotras principalmente la escuchábamos porque ella hablaba mucho, tenía mucha necesidad de comunicarse. Fue muy gratificante y la anciana se sintió acompañada y acogida.

Irene Rivera Ruiz

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