Las flores del jardín

7-flores-rojas-que-vas-a-querer-tener-en-tu-jardin-8Al abrirse las puertas de aquel lugar, lo que más me impresionó fueron sus colores, sus aromas y la gran variedad de pasillos. Caminar por esos suelos, todos vestido con el mismo mármol, hacia los lugares más recónditos en busca de lo que nadie se puede imaginar. Cada sensación, susurro, momento y experiencia que recogen cada día esas paredes son un tesoro tan preciado que, ni siquiera el cajón de la conocidamente Wendy Moira Angela Darling (más conocida como “Wendy” de la película de Disney Peter Pan) es capaz de almacenar. Estos abalorios, que se recogen en las peores condiciones, son tratados por los mejores especialistas, eruditos en botánica de la vida y en cuidados intensivos para lograr que en un tiempo no muy extenso puedan volver a su pequeña maceta y volver a arraigar las raíces que les mantienen con vida. Por hacer una similitud, cada flor de este gran jardín tiene una historia que contar, una vivencia, su experiencia. Da igual lo jóvenes o deteriorado que parezcan sus pétalos, siempre dejan dentro de ti un perfume que perdura y que es difícil de quitar; marcan hasta la médula, y aquí os habla de alguien que la dona, así que podéis haceros una idea de lo importante que son para mi, y el resto de mis compañeros, estos pequeños momentos en donde solo existe el paciente que te mira con ojos de cordero, observando cada despunte de esa bata que más que blanca es grisácea, y que lo primero que se le viene a la mente es “Doctor, Doctor”

Nosotros, como el resto del personal, pretendemos que la estancia que pase nuestras pequeñas flores en este jardín sea lo más cómoda posible.

Intentamos llevar la energía que no ven a toda la habitación, les llenamos de fuerza y les damos esperanzas de seguir un día más, de hacerles ver que nosotros estamos allí, que no están solos. Creo que lo que más nos toca es entrar a ver a una rosa de pétalos caídos, y de gran debilidad; es en ese momento cuando solemos sacar una gran jeringuilla carga de luz solar, buenos momentos, alegrías, risas, anécdotas y sobre todo, muchas ganas de salir a delante. Pues bien, os aseguro que no hay trasplante de corazón que pueda sacar una sonrisa tan amplia como lo que podemos llegar a hacer.

Cierto es que muchas flores que nos mueren en el camino, se marchitan y es casi imposible de ayudarlas. Pero incluso en ese momento, nosotros estaremos para taparla con la húmeda tierra y evitar que pase frío. Otras muchas llegan tan nuevas que casi nos da pena mimarla demasiado y que se nos vayan pronto.

Mucha gente me pregunta que como soy capaz de ir a visitar a abuelos, gente con cáncer o a mis pequeñas flores del jardín. Mi respuesta es simple, con una sonrisa en la cara les suelo decir: “¿acaso existe diferencia?” Todos nosotros comprendemos el respeto que da cada uno de los carteles que nos encontramos antes de estar con los pacientes, pero por otra parte conocemos la rama sanitaria, la estudiamos, la vivimos y la interiorizamos de tal forma que llega a ser parte de nosotros, como un órganos más.

Somos conscientes que aún nos queda mucho para poder empuñar un bisturí, y es cierto que algunos más que a otros, pero creo que también somos conscientes que muchas veces curamos desde dentro, donde no pueden acceder ni el mejor neurocirujano. No somos psicólogos, simplemente somos lo que todos, personas.

Es curioso como todas las flores de nuestro jardín reciben más o menos los mismos cuidados, la misma luz; pero es alucinante como hay muchas que están plagadas de un mal insecto, el chupón de la tristeza. Me gustaría ver algún día en la biblioteca de la facultad de medicina, un libro donde se dediquen a patología que existen y pueden curarse con la facilidad de la compañía y el amor de las personas.

Esta última experiencia bajo mi manto blanco me ha hecho a aprender a vivir con la soledad y la tristeza, pero solo para saber que es como la muerte, para poder llegar a ella hace falta haber vivido, pues con esto pasa algo igual; para estar solo y triste es porque antes has estado feliz y con compañía, y ahí estamos nosotros, para que nunca exista durante el ratito que estamos con los pacientes, la tristeza y la soledad.

Daniel Escobar Sáez

Comentarios

  1. A bit susiprred it seems to simple and yet useful.

  2. Amazing how both the Feds & State justify giving tax dollars away to selective voting groups. Imagine if Obama decided to give tax dollars to keep Fast Food Workers employed.

  3. TO NA ZACHĘTĘ :”Czwartek, 2.08.2012 r.MichaÅ‚ek ma problemy, bo jest synem premiera! Kiedy byÅ‚ dziennikarzem, ludzie mówili, że to przez jakiÅ› ukÅ‚ad miÄ™dzy mnÄ… i Adasiem. Gdy wyjechaÅ‚ w podróż życia do Chin, sugerowali, że to dziÄ™ki paÅ„stwowym kolejom. ZatrudniÅ‚ siÄ™ w porcie lotniczym, to znów wypominali mu, że to firma paÅ„stwowa. A on chciaÅ‚ jak najwiÄ™cej pracować! Nie oszczÄ™dzaÅ‚ się… Po godzinach, jako skromny współpracownik “Józef BÄ…k”, pomagaÅ‚ wÅ‚aÅ›cicielowi firmy lotniczej i parabanku.”

  4. That’s way more clever than I was expecting. Thanks!

  5. The Media Noose: Copycat Suicides and Social Learning. We’ve all heard of “copycat crimes” before, but it had certainly never occurred to me that they could be a source of cultural study!  At A Replicated Typo 2.0, wintz looks at research into copycat suicides, and the media’s role in the phenomenon.

  6. Entonces nunca llegaré a ser una verdadera escritora 🙁 A veces las palabras que dan forma a una idea no fluyen como uno quisiera.Saludos y buen fin de semana!

Opina

*